¿Se acerca la muerte del Cd?

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La aparentemente sencilla actividad de comprar un cd en un pueblo situado en algún lugar de La Mancha, puede convertirse en una tediosa y complicada aventura con dudoso final feliz. Daimiel es un municipio de 18.000 habitantes de la provincia de Ciudad Real en el que adquirir Let England shake de PJ Harvey o el Ceremonials de Florence and the Machine es prácticamente imposible: “Hace algunos años había tiendas especializadas, pero se cerraron”, comenta Miguel Ángel Ruiz (32 años), consumidor compulsivo de cedés, afición difícil de practicar en estos tiempos: cada vez son menos los pequeños establecimientos que los despachan. ¿La solución para gente como Miguel Ángel? Desplazarse a capitales de provincia, “donde la oferta no es mucho mayor”; o, directamente en internet, comprar el disco en digital o una copia física con los consiguientes gastos de envío postal. Con los servicios de venta digital -como iTunes- y streaming -Spotify- convirtiéndose en los minoristas más grandes del mundo de la música, las ventas digitales del pasado año (*este reportaje es del año 2012) en EE UU o Japón sobrepasaron a las físicas por primera vez. Este dato, sin embargo, no ha afectado del mismo modo a países como España -donde la venta de música digital no supera el 20% del total y el número de descargas ilegales es el mayor de toda Europa- ni a industrias como la independiente.

Gerardo Cartón, PIAS España: Al cd le quedan dos años”

“Está habiendo un cambio de hábitos de consumo y la música independiente está abocada a convertirse en algo elitista, donde el formato físico tendrá mucha importancia”. Son las declaraciones de Juan Santaner, de Marxhopone, una pequeña “cooperativa” en la que músicos como Nacho Vegas, Fernando Alfaro o Refree autoeditan sus propios trabajos con la ayuda de un grupo de profesionales que les apoyan con la fabricación de cd, la promoción y el diseño de la gira. En colectivos de este tipo el romanticismo del formato físico, sea cd o vinilo (que en 2011 suponía un 14% de las ventas totales de discos en EE UU), sigue siendo fundamental. El fin del cd, aún así, está muy cerca. Así lo creen desde PIAS, uno de los principales sellos europeos : “Al cd le quedan dos años”, comenta Gerardo Cartón, director del sello en España. “Pero desaparecerá porque las fábricas de discos dejarán de fabricarlos, no porque lo digamos nosotros”. El tema del vinilo es distinto, reconoce Cartón, “sí tendremos más fácil fabricar un vinilo artesanalmente que un cd”.

Julio Ruiz: Me horroriza acumular 200 discos en un cacharro del tamaño de una nuez”

Según las cifras facilitadas por Nielsen Soundscan, que se encarga de ofrecer los datos de ventas musicales en Canadá y Estados Unidos, la industria del disco vendió 223 millones de cedés el año pasado. Esto supone el 50% de las ventas (cuando en 2008 la cifra se encontraba en el 68%). Más de una década después de que Napster, la primera gran red de intercambio de archivos, revolucionara el negocio musical, la demanda de discos compactos es más baja que nunca. El consumidor de a pie no tiene tan claro esta supremacía del formato digital: “Puede que el cd muera el día en que la música en streaming tenga calidad, pero de momento no”, comenta de nuevo el usuario Miguel Ángel Ruiz: “no es productivo pagar lo mismo por 12 canciones en iTunes que por un disco ”. “Mucha gente quiere tener la edición física”, dice Marc Weinstein, copropietario de la cadena californiana de tiendas Amoeba Music: “No conciben pagar un dólar [unos 76 céntimos de euros] por una canción en el aire. Pero no podemos mantener la industria solos. Nosotros vendemos un montón de cedés en nuestras tiendas, pero es necesario que exista un mercado más amplio”.

A pesar de estos datos, los expertos llevan prediciendo la muerte del compacto desde finales de los 90. Incluso después de que las grandes cadenas de tiendas de música cerrasen (Virgin, HMV, Tower o, en España, Madrid Rock), el cedé sobrevivió. Pero los aficionados más jóvenes muestran preferencias distintas: en la primera semana de febrero, por ejemplo, el Old ideas de Leonard Cohen vendió en EE UU aproximadamente el 70% de sus 41.000 copias en cedé. Mientras, Born to Die de Lana Del Rey vendió sólo el 26 % de sus 77.000 copias en ese formato, según Billboard. La duda reside en si, en caso de desaparecer el cd, un porcentaje significativo de melómanos apostará por otro formato físico, como el vinilo, o si por el contrario todos estaremos abocados a la escucha digital. “Si el cd va a perderse porque se imponga otro soporte, fenomenal. Pero si se va a perder y no vamos a tener nada físico, mal. Me horroriza acumular 200 discos en un cacharro del tamaño de una nuez”, explica Julio Ruiz, periodista a la cabeza de Disco Grande en Radio 3.

los aficionados más jóvenes muestran preferencias distintas: en la primera semana de febrero, por ejemplo, el Old ideas de Leonard Cohen vendió en EE UU aproximadamente el 70% de sus 41.000 copias en cedé. Mientras, Born to Die de Lana Del Rey vendió sólo el 26 % de sus 77.000 copias en ese formato, según Billboard

La opción del retorno del vinilo es algo que no queda claro, a pesar de que las ventas han aumentado. “Todo indica que se vende más vinilo pero no es una alternativa al cd. No suponía más del 5% de las ventas que teníamos”, cuenta David G. Balasch, que durante más de siete años trabajó en la tienda CD Drome. Balasch vio cómo comenzaron a caer las ventas de electrónica, cómo los DJ empezaron a pinchar en digital y cómo las multinacionales rescataron catálogos en vinilo. De hecho, el pasado enero CD Drome, la tienda más emblemática de discos de Barcelona, se vio obligada a cerrar su establecimiento. Su sede en Madrid ya llevaba meses con el telón bajado. “Al final, estamos invitando a la descarga ilegal. Nos pasa a todos, no tenemos sitios donde comprar discos y los descargamos”, señala Balasch: “Yo no tengo la oportunidad de comprar muchos en Madrid, imagínate el que es de Cuenca”. Todo apunta a que el compacto no morirá en breve -al menos en dos o tres años- pero ¿y los pequeños establecimientos de barrio donde el vendedor conoce los gustos de cada cliente? La paulatina desaparición de este pequeño comercio está dejando huérfanos a melómanos que como Julio Ruiz prefieren “ comprar fruta en una frutería”.

Reportaje publicado en la edición papel de Rolling Stone (2012)

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